Como vaso Frágil
Cuando alguno es recibido con hospitalidad, suele escuchar esta fórmula de cortesía” siéntase como en su casa”, y con esa frase se le quiere expresar que puede moverse con total libertad y seguridad, pues tiene el derecho para hacer lo que quisiere.
A partir de esta analogía he considerado la urgencia de despertar a las mujeres, primeramente, y a los varones, sobre la posición, condición y valor de la manifestación de la imagen de Dios, en su versión femenina.
Hasta tanto una mujer no sepa lo que Dios, su Creador, dice de ella, seguirá escuchando y aún peor , creyendo lo que los demás dicen de ella, y no podrá moverse libremente ni ejercer sus derechos.
El bebé tiene un periodo de reconocimiento de sí mismo. Recorre, indaga su cuerpo y experimenta llevándose sus manos y aun sus pies a la boca; y conoce los objetos no sólo por medio del sentido de la vista, sino también por medio del tacto, el gusto , el olfato y el oído (de ahí que le agraden los sonajeros o sacudir y golpear las cosas). Sin embargo, el momento más significativo en su desarrollo es el de enfrentarse a su propia imagen, es decir cuando descubre que aquél que está en el espejo es él mismo. Al principio se refiere a sí mismo como a “otro”, en tercerra persona, diciendo, por ejemplo “el nene”. A medida que va identificando la imagen del espejo consigo mismo, va logrando la unificación de las dos percepciones, hasta lograr hablar de sí en primera persona y dice “ no quiero”,” dame”,” es mío”,etc.
¿Por qué esta referencia al desarrollo evolutivo del ser humano?