MCMS, consciente de que el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes más preciosos de la humanidad, quiere hacer sentir su voz profética y apostólica ofreciendo su ayuda a toda aquella persona que, conociendo el valor del matrimonio y de la familia, trata de vivirlo fielmente al diseño de Dios.
Sabemos que, en medio de tanta incertidumbre o de tanta ansiedad, existen hombres (varones y mujeres) en busca de la verdad acerca del Propósito Eterno de Dios escondido en el diseño familiar.
Queremos servir a todo aquel que se ve injustamente impedido para vivir con libertad el propio proyecto familiar. Para ello, hemos sido instados por el Señor de la familia a constituir una pastoral que pueda asistir en esta área clave para el éxito de todo proyecto humano.
La Pastoral Familiar es el proyecto apostólico que ministra al núcleo clave de toda sociedad restaurándolo a los niveles que el diseño original establece desde la mente del mismo Dios.
Se encarga de organizar programas y actividades y de crear recursos para que las familias sean verdaderas comunidades de amor y de vida, de fe y salvación y se capaciten así para realizar su misión.
En la Pastoral Familiar valoramos el concepto de OIKOS (casa; círculo de amor que influencia) como diseño divino clave para bendecir a cada ser humano en el desarrollo de su Propósito y en el perfecto cumplimiento de su misión.
En Pastoral Familiar tenemos:
convicción que la familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
certeza que la familia es la comunidad primordial de fe, esperanza y amor.
Como estas dos cosas son características esenciales que se demandan a la vida de la Iglesia, en MCMS optamos por llamara a la familia "Iglesia doméstica".
En MCMS estamos seguros que cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros y los destinos nacionales se pautan bajo el favor celestial.
Las rupturas familiares superaron las 70.000 durante los primeros seis meses del año, según hizo público el Instituto de Política Familiar (IPF) a partir de los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según esta asociación, en el segundo trimestre de 2008 se produjeron 37.102 rupturas matrimoniales en España -34.480 divorcios, 2.566 separaciones y 56 nulidades-, con un crecimiento de más del 12,5% con respecto al primer trimestre.
Este incremento ha provocado una ruptura cada 3,5 minutos y más de 400 al día en este periodo. En este contexto, "el derecho a la estabilidad conyugal, especialmente para los matrimonios con hijos y en situaciones de conflictividad o crisis, debe ser una tarea fundamental de las administraciones, que no pueden seguir ignorando este dramático problema", manifestó el presidente de IPF, Eduardo Hertfelder. Asimismo, reclamó la creación y apoyo de los centros de orientación familiar y la elaboración a nivel nacional de una ley de prevención y mediación familiar.
Andalucía, con 13.206 rupturas en los seis primeros meses del 2008, es la Comunidad autónoma con mayor número de rupturas seguida de Cataluña (12.758) y la Comunidad de Madrid (9.756). En cuanto al tipo de ruptura, el divorcio, con un 93% de los casos, es el método "casi unánime", siendo ya la separación, con un 6,8%, "testimonial".
>Así, esta alternativa ha pasado de representar el 36,5% de las rupturas en el año 2002 (una de cada tres), a ser casi la totalidad en el 2008.
Según el IPF, los hijos menores de edad son "las principales víctimas" de las rupturas familiares, de
manera que las 70.065 rupturas familiares que se produjeron en el primer semestre de 2008 afectaron a
54.790 hijos menores de edad.
Fuente: Europa Press, Redacción: ACPress.net
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Concentra tu atención en "dar" más que en "recibir". Cuando tu meta sea brindarle placer a tu pareja, siempre encontrarás oportunidades para alcanzar tu objetivo. Como consecuencia de eso tú también ganarás, pues las personas tienden a corresponder un comportamiento positivo.
Sé cuidadoso en mantener silencio cuando tu cónyuge te insulte. Ignorando los desaires y los insultos, evitarás muchas discusiones innecesarias. El momento de disgusto pasará rápidamente.
Renuncia a las expectativas irreales. Las personas entran al matrimonio con muchas expectativas que no son conscientemente expresadas. Al renunciar a las expectativas irreales, evitarás frustración y enojo. No esperes que tu cónyuge sea perfecto y no hagas comparaciones.
Evita etiquetar aquellas cosas que te disgustan con el nombre de "horrible". Intenta encontrar una perspectiva positiva a las cosas.
Piensa de qué manera puedes motivar a tu pareja a que haga lo que tú quieres que ella haga. Si tu primera estrategia no es efectiva, continua probando con otras estrategias. Recuerda que una alabanza sutil es una motivación poderosa.
Sé consciente de que la respuesta que realmente obtendrás estará acorde a la intencionalidad de tu mensaje. Clarifica tus metas. Si tu método de comunicación no te ayuda a lograr tu objetivo, cambia tu enfoque. Fijando tu pensamiento en el objetivo principal, el cual es tener un matrimonio feliz, no te desviarás.
Ten predisposición a transigir. Ten voluntad para hacer algo que no harías a cambio de un comportamiento similar de tu pareja.
No culpes o condenes a tu pareja por los errores que comete. Planea el mejor método para evitar que estos errores vuelvan a ocurrir, sin despertar resentimiento o dañar los sentimientos de tu pareja.
Vive el presente. Lo que haya salido mal en el pasado, ya pasó. Enfoca tu pensamiento en mejorar la situación en el presente.
Constantemente pregúntate: ¿Qué puedo yo hacer para tener una atmósfera feliz en la casa?