23 de Marzo de 2011 | 01:39
Es tiempo de mirar a la Argentina. Pero esta vez urge hacerlo desde la óptica de Dios. Es decir, que es necesario que lo profético se active en el análisis de cada hecho de esta nación ya que desde el mes de Nisán, este territorio entra en actividad espiritual de gran movimiento.
Hoy es el tiempo de conocer la envergadura de la Iglesia de Cristo, algo que nadie ha visto ni imaginado.